(octubre 2016)
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EDITORIAL
Página 5
EL RÉGIMEN CONTINÚA EN CRISIS
Página 9
EL MOVIMIENTO MAGISTERIAL-POPULAR, LA REFORMA EDUCATIVA Y LAS FORMAS DE
LUCHA
Página 14
LA LUCHA MAGISTERIAL-POPULAR, UNA ESCUELA DE FORMACIÓN POLÍTICA
REVOLUCIÓN A DEBATE
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LA REVOLUCION SOCIALISTA COMO PROYECTO DE VIDA
PENSAMIENTO DEL MILITANTE COMUNISTA:
Página 19
PENSAMIENTO, ACCIÓN Y PAZ
CARTAS DE LA MILITANCIA:
Página 21
CORRUPCIÓN:
COMPONENTE POLÍTICO INMANENTE DEL CAPITALISMO
COMUNICADOS DEL PDPR-EPR:
Pág. 24
DEL COMITÉ DE PRENSA Y PROPAGANDA, 10 DE AGOSTO DE 2016
Pág. 26
DEL COMITÉ DE PRENSA Y PROPAGANDA, 24 DE AGOSTO DE 2016
P
ág. 29
DEL COMITÉ ESTATAL Y LA COMANDANCIA DE ZONA, MICHOACÁN, 27 DE OCTUBRE
DE 2016
ARTE Y CULTURA:
Página 32
POESÍA: ETERNOS COMUNISTAS
lunes, 14 de noviembre de 2016
domingo, 30 de octubre de 2016
PDPR-EPR critica a gobierno de Silvano Aureoles en Michoacán
27 octubre 2016
AL PUEBLO DE MÉXICO
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
A LOS ORGANISMOS NO GUBERNAMENTALES DEFENSORES DE LOS DERECHOS HUMANOS
A LAS ORGANIZACIONES POLÍTICAS, POPULARES Y REVOLUCIONARIAS
A LOS ESTUDIANTES NORMALISTAS Y UNIVERSITARIOS
¡HERMANOS, HERMANAS, CAMARADAS!
Las políticas de gobierno federal y estatal por su condición antipopular son la causa y el origen de la creciente protesta y movilización popular, en tanto que lesionan gravemente los intereses y derechos del pueblo como son, el derecho a la salud, la educación, al trabajo, a la vida y a la protesta.
Los responsables directos de las actuales condiciones socioeconómicas de nuestro pueblo es la caterva de politicastros que desde falsos ropajes populares y progresistas han promovido una serie de leyes y reformas de carácter burgués, encaminadas a anular derechos fundamentales con el único propósito que prevalezcan los intereses de una minoría empresarial, como es el caso de la reforma educativa.
El carácter antipopular de la reforma educativa tendiente a la privatización de la educación obedece plenamente a las exigencias e intereses de los grupos empresariales que exigen por todos los medios imponer su voluntad, la proliferación de escuelas privadas en todos los niveles tiene explicación directa en la reforma educativa; la reducción de la matrícula en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), la imposición de los criterios de selección de nuevo ingreso por el CENEVAL y la certificación de los programas de estudio obedecen a la exigencia de políticos nefastos y oligarcas retrogradas, en este caso vinculados al grupo Atlacomulco, donde peña Nieto tiene fuertes compromisos e intereses.
En esta misma lógica de anulación de derechos fundamentales y privatización de la educación, se circunscribe el continuo desmantelamiento de las normales públicas, la reducción de la matrícula, las pretensiones de suprimir la plaza base y la criminalización de la protesta y formas organizativas de los estudiantes normalistas.
Los grupos empresariales en sus exigencias no guardan formas, se abrogan funciones del poder Ejecutivo y cuál tribunal inquisitorio exigen el cierre de las normales públicas, por no corresponder éstas a sus intereses y estar vinculadas a la protesta popular. Si a los empresarios y políticos de oficio reaccionarios les salen ronchas en la piel por la protesta estudiantil y popular, sólo deja en claro su condición y concepción profascista.
Los únicos responsables del actual sistema educativo nacional, por el cual se rasgan las vestiduras empresarios y políticos de oficio, es el gobierno tanto federal y estatales al imponer sus políticas educativas neoliberales desde 1982 con el fin de la privatización de la educación pública, si de evaluación se trata desde un inicio ya están reprobados por su condición antipopular y represiva.
La criminalización de la protesta y la lucha popular, estudiantil, de los trabajadores de la educación y la salud tiene origen en esos mismos grupos empresariales, la caterva de funcionarios corruptos y politicastros al servicio del capital, que en frente unido se han lanzado contra quienes con dignidad exigen el derecho a la educación, al trabajo, a la vida y a la protesta.
La iniciativa de ley que pretende "regular las manifestaciones" es patrocinada por los mismos grupos empresariales que pretenden hacer del derecho a la educación un negocio; en esencia busca anular el derecho a la protesta popular, expresa la condición conservadora y profascista de esta cofradía de criminales de Estado y delincuentes de cuello blanco, ahora resulta que los criminales ungidos con la institucionalidad burguesa quieren dar clases de civilidad, ética y moral.
La actual campaña mediática que cierra filas en torno a esta exigencia del capital sólo tiene una explicación, los monopolios de la comunicación obedecen y son parte de los intereses oligarcas, cuál libertad de expresión, cuál libertad de pensamiento, desde estas agrupaciones económicas se hace todo por imponer una concepción retrógrada sobre la sociedad, la naturaleza y el hombre. Si exigen cerrar las normales y en disminuir la matrícula escolar tanto en normales y la universidad, es porque en estas aún prevalece una formación humanista y su vínculo con el pueblo.
El pueblo tiene derecho a la protesta. El derecho a la educación, al trabajo, a la salud, a la vida son derechos fundamentales del hombre conquistados a base de exigencia y lucha popular, si la actual junta administrativa pretende anularlos, el pueblo tiene el derecho legítimo de organizarse y luchar por los medios y formas que considere y sean necesarios.
Las marchas, los mítines, los bloqueos de carreteras, las trincheras de lucha popular, el volanteo, la retención de vehículos, la liberación de casetas de cobro en las autopistas, la retención temporal de mercancías, las visitas de cortesía a las tiendas departamentales, el paro laboral, la toma de edificios públicos, la huelga, la quema de unidades de empresas monopólicas... son formas de lucha necesarias y válidas ante la ofensiva gubernamental y empresarial, son parte del derecho a la protesta, constituyen el mecanismo de defensa popular y de la lucha por exigir el cumplimiento de los derechos del pueblo.
Desde el gobierno y sus defensores se criminaliza a estas formas de lucha y a quienes las enarbolan por sentir que sus mezquinos intereses se ven afectados o porque sus pretensiones conservadoras y profascistas no prosperan, porque en nuestro pueblo hay dignidad y voluntad de luchar contra los responsables de la actual iniquidad y marginación que vivimos más de 90 millones de mexicanos.
¿Qué podemos decir de la actual administración estatal encabezada por el Sr. Silvano Aureoles Conejo? Que la realidad y su política de gobierno lo desnudan en esencia y forma, cada vez se aleja más de los intereses del pueblo, por sus actos se ha revelado como un gobierno represor al igual que los gobiernos priístas.
En el estado sigue proliferando la desaparición forzada, la ejecución extrajudicial y la violación grave y sistemática de los derechos humanos bajo el manto de un gobierno "de izquierda"; en Michoacán los grupos paramilitares con origen gubernamental siguen operando impunemente y los siguen fortaleciendo desde las estructuras del Estado mexicano; desde el gobierno estatal y por la vía de rectoría a través del policía Dolores Govea paz se auspicia y protege grupos de porros que son presentados como estudiantes "buenos" y bien portados, en realidad son grupos de porros que juegan la punta de lanza contra la protesta estudiantil.
En estas tierras los cuerpos policiaco-militares que conforman el aparato represivo han accionado sus armas e instrumentos represivos contra los trabajadores de la salud y la educación, se han ensañado con los hijos del pueblo al torturarlos, balearlos y tratarlos como delincuentes encarcelándolos injustamente..., ¿será esta la política de un gobierno democrático y progresista al servicio del pueblo? Por supuesto que no, las exigencias oligárquicas son las que prevalecen más allá del partido político que se encuentre en la administración pública y los grandilocuentes discursos de los políticos de oficio, en esencia y forma tenemos un gobierno antipopular y represivo.
Para muestra un botón: en la meseta purépecha funcionarios del gobierno de Silvano pagan a todo aquel sujeto que esté dispuesto a armase para reprimir la protesta popular, así sujetos en plena descomposición vinculados a la tala clandestina, al abigeato, al robo y a la delincuencia organizada se enrolan para conformar grupos de choque contra el movimiento popular, estos grupos paramilitares son uno de los instrumentos de la represión, responsables de las emboscadas contra trabajadores de la educación y estudiantes normalistas, constituyen fuerzas auxiliares para la represión, la cuna está en Capacuaro y en las estructuras de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
Otro rostro de la represión lo constituye la constante amenaza hecha por Martín Godoy Castro, secretario de seguridad pública y Uriel López Solís, secretario de gobierno, quienes se dedican al ominoso papel inquisidor de armar "carpetas de investigación", terminajo leguleyo para disfrazar el acto autoritario y represivo.
Si de parte del gobierno el pueblo recibe medidas y políticas que afectan gravemente sus derechos, como pueblo tenemos el inalienable y legítimo derecho de organizarnos y luchar de la forma que la realidad dicta; la solución a las exigencias populares no pasa por la desmovilización, por el contrario son tiempos de generalizar la protesta popular, de ampliar las formas de organización y lucha, de propagar por toda la geografía estatal las acciones políticas de masas.
Si el gobierno integra "carpetas de investigación", el pueblo y sus organizaciones deben tomar nota puntual sobre los responsables intelectuales y los instrumentos de la represión para actuar en autodefensa popular.
Desde la trinchera de la lucha armada revolucionaria, enviamos un saludo al pueblo organizado que con dignidad en el campo de la lucha de masas, resisten los embates de las fuerzas represivas al servicio del poder burgués. Sepan que no hay poder oligárquico-gubernamental que resista la voluntad de combatir de un pueblo organizado. ¡a generalizar la protesta popular! En la defensa de los derechos del pueblo.
¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!
¡VENCER O MORIR!
¡POR NUESTROS CAMARADAS PROLETARIOS!
¡RESUELTOS A VENCER!
¡CON LA GUERRA POPULAR!
¡EL EPR TRIUNFARÁ!
COMITÉ ESTATAL DEL PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO
PDPR
COMANDANCIA DE ZONA DEL EJERCITO POPULAR REVOLUCIONARIO
EPR
Año 52.
Desde algún lugar de Michoacán de Ocampo, a 27 de octubre de 2016
AL PUEBLO DE MÉXICO
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
A LOS ORGANISMOS NO GUBERNAMENTALES DEFENSORES DE LOS DERECHOS HUMANOS
A LAS ORGANIZACIONES POLÍTICAS, POPULARES Y REVOLUCIONARIAS
A LOS ESTUDIANTES NORMALISTAS Y UNIVERSITARIOS
¡HERMANOS, HERMANAS, CAMARADAS!
Las políticas de gobierno federal y estatal por su condición antipopular son la causa y el origen de la creciente protesta y movilización popular, en tanto que lesionan gravemente los intereses y derechos del pueblo como son, el derecho a la salud, la educación, al trabajo, a la vida y a la protesta.
Los responsables directos de las actuales condiciones socioeconómicas de nuestro pueblo es la caterva de politicastros que desde falsos ropajes populares y progresistas han promovido una serie de leyes y reformas de carácter burgués, encaminadas a anular derechos fundamentales con el único propósito que prevalezcan los intereses de una minoría empresarial, como es el caso de la reforma educativa.
El carácter antipopular de la reforma educativa tendiente a la privatización de la educación obedece plenamente a las exigencias e intereses de los grupos empresariales que exigen por todos los medios imponer su voluntad, la proliferación de escuelas privadas en todos los niveles tiene explicación directa en la reforma educativa; la reducción de la matrícula en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), la imposición de los criterios de selección de nuevo ingreso por el CENEVAL y la certificación de los programas de estudio obedecen a la exigencia de políticos nefastos y oligarcas retrogradas, en este caso vinculados al grupo Atlacomulco, donde peña Nieto tiene fuertes compromisos e intereses.
En esta misma lógica de anulación de derechos fundamentales y privatización de la educación, se circunscribe el continuo desmantelamiento de las normales públicas, la reducción de la matrícula, las pretensiones de suprimir la plaza base y la criminalización de la protesta y formas organizativas de los estudiantes normalistas.
Los grupos empresariales en sus exigencias no guardan formas, se abrogan funciones del poder Ejecutivo y cuál tribunal inquisitorio exigen el cierre de las normales públicas, por no corresponder éstas a sus intereses y estar vinculadas a la protesta popular. Si a los empresarios y políticos de oficio reaccionarios les salen ronchas en la piel por la protesta estudiantil y popular, sólo deja en claro su condición y concepción profascista.
Los únicos responsables del actual sistema educativo nacional, por el cual se rasgan las vestiduras empresarios y políticos de oficio, es el gobierno tanto federal y estatales al imponer sus políticas educativas neoliberales desde 1982 con el fin de la privatización de la educación pública, si de evaluación se trata desde un inicio ya están reprobados por su condición antipopular y represiva.
La criminalización de la protesta y la lucha popular, estudiantil, de los trabajadores de la educación y la salud tiene origen en esos mismos grupos empresariales, la caterva de funcionarios corruptos y politicastros al servicio del capital, que en frente unido se han lanzado contra quienes con dignidad exigen el derecho a la educación, al trabajo, a la vida y a la protesta.
La iniciativa de ley que pretende "regular las manifestaciones" es patrocinada por los mismos grupos empresariales que pretenden hacer del derecho a la educación un negocio; en esencia busca anular el derecho a la protesta popular, expresa la condición conservadora y profascista de esta cofradía de criminales de Estado y delincuentes de cuello blanco, ahora resulta que los criminales ungidos con la institucionalidad burguesa quieren dar clases de civilidad, ética y moral.
La actual campaña mediática que cierra filas en torno a esta exigencia del capital sólo tiene una explicación, los monopolios de la comunicación obedecen y son parte de los intereses oligarcas, cuál libertad de expresión, cuál libertad de pensamiento, desde estas agrupaciones económicas se hace todo por imponer una concepción retrógrada sobre la sociedad, la naturaleza y el hombre. Si exigen cerrar las normales y en disminuir la matrícula escolar tanto en normales y la universidad, es porque en estas aún prevalece una formación humanista y su vínculo con el pueblo.
El pueblo tiene derecho a la protesta. El derecho a la educación, al trabajo, a la salud, a la vida son derechos fundamentales del hombre conquistados a base de exigencia y lucha popular, si la actual junta administrativa pretende anularlos, el pueblo tiene el derecho legítimo de organizarse y luchar por los medios y formas que considere y sean necesarios.
Las marchas, los mítines, los bloqueos de carreteras, las trincheras de lucha popular, el volanteo, la retención de vehículos, la liberación de casetas de cobro en las autopistas, la retención temporal de mercancías, las visitas de cortesía a las tiendas departamentales, el paro laboral, la toma de edificios públicos, la huelga, la quema de unidades de empresas monopólicas... son formas de lucha necesarias y válidas ante la ofensiva gubernamental y empresarial, son parte del derecho a la protesta, constituyen el mecanismo de defensa popular y de la lucha por exigir el cumplimiento de los derechos del pueblo.
Desde el gobierno y sus defensores se criminaliza a estas formas de lucha y a quienes las enarbolan por sentir que sus mezquinos intereses se ven afectados o porque sus pretensiones conservadoras y profascistas no prosperan, porque en nuestro pueblo hay dignidad y voluntad de luchar contra los responsables de la actual iniquidad y marginación que vivimos más de 90 millones de mexicanos.
¿Qué podemos decir de la actual administración estatal encabezada por el Sr. Silvano Aureoles Conejo? Que la realidad y su política de gobierno lo desnudan en esencia y forma, cada vez se aleja más de los intereses del pueblo, por sus actos se ha revelado como un gobierno represor al igual que los gobiernos priístas.
En el estado sigue proliferando la desaparición forzada, la ejecución extrajudicial y la violación grave y sistemática de los derechos humanos bajo el manto de un gobierno "de izquierda"; en Michoacán los grupos paramilitares con origen gubernamental siguen operando impunemente y los siguen fortaleciendo desde las estructuras del Estado mexicano; desde el gobierno estatal y por la vía de rectoría a través del policía Dolores Govea paz se auspicia y protege grupos de porros que son presentados como estudiantes "buenos" y bien portados, en realidad son grupos de porros que juegan la punta de lanza contra la protesta estudiantil.
En estas tierras los cuerpos policiaco-militares que conforman el aparato represivo han accionado sus armas e instrumentos represivos contra los trabajadores de la salud y la educación, se han ensañado con los hijos del pueblo al torturarlos, balearlos y tratarlos como delincuentes encarcelándolos injustamente..., ¿será esta la política de un gobierno democrático y progresista al servicio del pueblo? Por supuesto que no, las exigencias oligárquicas son las que prevalecen más allá del partido político que se encuentre en la administración pública y los grandilocuentes discursos de los políticos de oficio, en esencia y forma tenemos un gobierno antipopular y represivo.
Para muestra un botón: en la meseta purépecha funcionarios del gobierno de Silvano pagan a todo aquel sujeto que esté dispuesto a armase para reprimir la protesta popular, así sujetos en plena descomposición vinculados a la tala clandestina, al abigeato, al robo y a la delincuencia organizada se enrolan para conformar grupos de choque contra el movimiento popular, estos grupos paramilitares son uno de los instrumentos de la represión, responsables de las emboscadas contra trabajadores de la educación y estudiantes normalistas, constituyen fuerzas auxiliares para la represión, la cuna está en Capacuaro y en las estructuras de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
Otro rostro de la represión lo constituye la constante amenaza hecha por Martín Godoy Castro, secretario de seguridad pública y Uriel López Solís, secretario de gobierno, quienes se dedican al ominoso papel inquisidor de armar "carpetas de investigación", terminajo leguleyo para disfrazar el acto autoritario y represivo.
Si de parte del gobierno el pueblo recibe medidas y políticas que afectan gravemente sus derechos, como pueblo tenemos el inalienable y legítimo derecho de organizarnos y luchar de la forma que la realidad dicta; la solución a las exigencias populares no pasa por la desmovilización, por el contrario son tiempos de generalizar la protesta popular, de ampliar las formas de organización y lucha, de propagar por toda la geografía estatal las acciones políticas de masas.
Si el gobierno integra "carpetas de investigación", el pueblo y sus organizaciones deben tomar nota puntual sobre los responsables intelectuales y los instrumentos de la represión para actuar en autodefensa popular.
Desde la trinchera de la lucha armada revolucionaria, enviamos un saludo al pueblo organizado que con dignidad en el campo de la lucha de masas, resisten los embates de las fuerzas represivas al servicio del poder burgués. Sepan que no hay poder oligárquico-gubernamental que resista la voluntad de combatir de un pueblo organizado. ¡a generalizar la protesta popular! En la defensa de los derechos del pueblo.
¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!
¡VENCER O MORIR!
¡POR NUESTROS CAMARADAS PROLETARIOS!
¡RESUELTOS A VENCER!
¡CON LA GUERRA POPULAR!
¡EL EPR TRIUNFARÁ!
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Desde algún lugar de Michoacán de Ocampo, a 27 de octubre de 2016
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En formación, nuevo movimiento guerrillero en México
Contralínea 511 / del 24 al 29 de Octubre 2016
En México se organiza una nueva guerrilla. Los organismos de seguridad nacional buscan la manera de impedir que reciba el apoyo de comunidades urbanas y campesinas. La nueva formación se suma a las que ya luchan con las armas por la caída del régimen: EZLN, EPR, TDR y ERPI
por Zósimo Camacho
En la Agenda Nacional de Riesgos, los organismos encargados de la seguridad y defensa nacionales advierten de la formación de una nueva estructura guerrillera, con algunos exintegrantes de otros movimientos armados pero, sobre todo, con nuevas generaciones de combatientes.
El documento –de carácter confidencial, bajo custodia del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen)– señala como uno de los “escenarios de riesgo” la irrupción de “nuevas expresiones” de lucha armada.
Advierte puntualmente del “surgimiento de una nueva expresión subversiva”. Según las versiones 2013, 2014 y 2015 de la Agenda Nacional de Riesgos –a las cuales Contralínea tuvo acceso–, la nueva organización está integrada por “cuadros históricos” de varias organizaciones vigentes “y nuevas generaciones de militantes de mayor radicalidad de lucha”.
La Agenda Nacional de Riesgos es un documento de carácter confidencial elaborado anualmente por el Cisen –organismo descentralizado de la Secretaría de Gobernación (Segob) encargado de los servicios de inteligencia civil del Estado mexicano–, con información de las demás dependencias responsables de la seguridad y defensa nacionales, principalmente las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y de Marina (Semar).
Los movimientos subversivos se mantienen dentro de las 10 principales “amenazas” a la seguridad nacional que reconoce el Estado mexicano. Llegaron a significar en 2013 la quinta más importante, pero desde finales de 2015 ocupan el lugar décimo en las prioridades de los encargados de los servicios de inteligencia civil y militar.
Vigencia de la lucha armada
El propio documento reconoce que en amplias regiones del país predominan “los factores” que favorecen la subversión: “asilamiento físico, ineficacia de las políticas públicas, corrupción y alto nivel de marginación”.
Ante ello, la vía armada es hoy una opción “lógica y teórica”, señala Gilberto López y Rivas. El doctor en antropología por la Universidad de Utah e investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señala que a la cerrazón de los espacios de participación política, por fraudes electorales, se suma “el mundo de la impunidad total, donde los delitos no se persiguen, no se obtiene justicia para ninguno de los grandes crímenes”.
El de la impunidad que se vive en México es uno de los factores que también destaca Daniel Zizumbo-Colunga, doctor en filosofía por la Universidad de Vanderbilt. Entre más casos que hagan ver a la justicia como comprada por los políticos o las clases adineradas, mayores serán las posibilidades de que las personas consideren el uso de las armas como una vía para defenderse y obtener justicia. “Aunque no necesariamente estos grupos se conviertan en guerrillas con reivindicaciones antiestatales”, aclara el experto en autodefensas y policías comunitarias.
López y Rivas, por su parte, señala que así como las grandes masacres de las décadas de 1950 y 1960, que quedaron en la impunidad, dieron origen a las luchas de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas, también se está mandando un mensaje a los desposeídos de que no es posible caminar por la vía electoral. Agrega que ninguna de las autoridades electorales funciona para detener los fraudes que se ponen en marcha con cada elección.
“Y cuando uno analiza los factores que llevaron a muchos jóvenes a levantarse en armas y recurrir a un recurso tan extremo como la lucha armada, se da uno cuenta que estos factores permanecen hoy, incluso algunos más agudizados. Por ello uno puede concluir que la lucha armada es tan vigente hoy como ayer”, explica López y Rivas.
Coincide con Daniel Zizumbo en que, ante la incapacidad o criminalidad del Estado, muchos de los grupos que han aparecido recientemente son de autodefensa armada, independientemente de que quieran cambiar el régimen o sólo defenderse de la violencia del Estado o de la criminalidad.
Se pregunta: “¿Qué hacer ante una circunstancia donde el Estado, por omisión o comisión, se convierte en un cómplice de la impunidad, de la criminalidad, de la delincuencia; en donde no se puede garantizar la justicia porque el 90 por ciento de los delitos no se investiga siquiera?
Daniel Zizumbo-Colunga explica los tres grandes grupos de causas que generan movimientos armados: “la inseguridad; las comunidades fuertes llenando los vacíos del Estado y, finalmente, la erosión del sistema democrático mexicano”.
Abunda en que “tenemos un sistema muy mal diseñado, y no sólo me refiero a la corrupción. Estamos viendo en muchos lugares una erosión del sentimiento de representación de la gente. Muchas de las guerrillas emergen por un sentimiento de la gente de no ser representada y de un desencanto con la democracia. La gente empieza a sentir que los partidos políticos no la representa y el sistema democrático no es el mejor. Intentan buscar un cambio”.
Si el crimen toca a la puerta de las familias y las comunidades y, además, ve que el sistema “democrático” no funciona, “muchas de las policías comunitarias pueden surgir no solamente para llenar el hueco del Estado, sino para oponerse a ese Estado y democracia que no funcionan”.
Por ello, una de las principales acciones de contrainsurgencia, según reconoce la Agenda Nacional de Riesgos, es el uso de los programas asistenciales. Así, entre las “capacidades” del Estado frente a la guerrilla anota la “aplicación de programas federales y estatales de beneficio social en zonas con presencia de grupos subversivos”.
Así, el documento recomienda “profundizar estrategias en los municipios que registran promedios superiores en cada uno de los factores predominantes asociados a la subversión”, incluso en aquellas zonas donde aún no hay presencia de grupos guerrilleros. “En este universo, los programas sociales tendrán mayor efecto preventivo”.
Abunda la Agenda Nacional de Riesgos en “focalizar algunas acciones de política social con fines preventivos, en la población de municipios que por sus características socioeconómicas sean idóneos para la cooptación de nuevas bases sociales”.
Como en el caso de la lucha del Estado contra el anarquismo (Contralínea 510), en el documento se recomienda el “relanzamiento de grupos operativos al interior del Cisen enfocados a objetivos específicos”.
Señala que los principales “problemas de gobernabilidad” asociados a movimientos subversivos se encuentran en regiones de Chiapas, Guerrero, Michoacán, Morelos y Oaxaca. Incluso, apunta que en estas amplias zonas del país, las guerrillas “operan endémicamente”.
Entre las vulnerabilidades del Estado mexicano frente a la “amenaza” subversiva, destacan los “problemas de coordinación entre autoridades federales y estatales” para atacar a los grupos guerrilleros.
Otras de las “vulnerabilidades” del Estado, según la Agenda Nacional de Riesgos, son las “demandas ante instancias internacionales sobre presuntas violaciones a derechos humanos”.
Entre las capacidades para enfrentar a los movimientos guerrilleros, los organismos de inteligencia señalan que cuentan –como en el caso de los anarquistas insurreccionalistas (Contralínea 510)– con “trabajo de inteligencia interinstitucional” que involucra a las secretarías de Gobernación, de la Defensa Nacional y de Marina.
También se han instalado “mesas de coordinación con los procuradores de los estados de Chiapas, Michoacán, Morelos y Oaxaca para atender integralmente estos temas”.
Los movimientos armados
De manera pública, el Cisen reconoce la existencia de sólo tres movimientos armados: el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejército Popular Revolucionario (PDPR-EPR) y el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).
Lo anterior, según el documento Cronología de los grupos armados activos que el organismo desconcentrado de la Secretaría de Gobernación (Segob) entregó a Contralínea en días pasados. El texto es parte de la respuesta a la solicitud de información 0410000005116 presentada por este medio de comunicación a través de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública.
Sin embargo, en la Agenda Nacional de Riesgos se revela que el Estado mexicano también sigue de cerca otra expresión guerrillera: la Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo (TDR-EP).
El Centro de Documentación de los Movimientos Armados (Cedema) lleva el registro de 50 formaciones guerrilleras en México. Muchas de ellas sólo son membretes o son comandos o brigadas de organizaciones más grandes. De otras sólo se conocen sus esporádicos comunicados sin que hayan llegado a realizar alguna acción “revolucionaria” de carácter violento. Algunas más aparecieron y dejaron de existir sin siquiera haber concretado algún hecho armado.
Para los organismos de seguridad nacional –según la Agenda Nacional de Riesgos– sólo son cinco organizaciones con estructura y capacidad real para desafiar al Estado mexicano: las cuatro citadas y la nueva agrupación que no ha emitido aún comunicado alguno ni ha reivindicado hasta el momento alguna acción “revolucionaria”.
De las cuatro guerrillas activas que “preocupan” a los organismos de inteligencia, tanto civil como militar, una (el EZLN) cuenta con bases que se cuentan por miles y simpatizantes en todas las entidades de la República. Las otras tres son resultado de la “diáspora” eperrista o “depuración”, como señala la dirección del actual EPR. Varían en sus niveles de aceptación, pero todas sus expresiones son de carácter clandestino. Cuentan con organizaciones populares (o “de masas”) pero éstas no se reivindican públicamente como parte civil del movimiento armado.
EZLN, reposicionamiento
En el horizonte, advierte la Agenda Nacional de Riesgos, un “reposicionamiento del EZLN”. Señala que la nueva iniciativa política de esta organización “buscará que las redes de apoyo zapatistas repliquen el modelo de autonomía en diversas zonas del país”.
Se trata del movimiento armado al que mayores páginas le dedica el documento. Para los autores de la Agenda, el EZLN se encuentra “aislado políticamente”, pero puede salir de esta situación en cualquier momento. Destaca que los zapatistas mantienen “disputas” por tierras con “grupos desafectos y exzapatistas”. Lo anterior genera que en Chiapas se viva de manera permanente en conflicto social.
Señala que los conflictos están focalizados en Chenalhó, Chilón, Ocosingo, Sabanilla, San Cristóbal de las Casas y Tumbalá. Destaca que algunos de estos conflictos focalizados han sido retomados por “grupos nacionales e internacionales para denunciar acciones de hostigamiento contra comunidades zapatistas”.
EL EZLN irrumpió en Chiapas el 1 de enero de 1994, justo cuando entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Esa fecha tomó siete cabeceras municipales chiapanecas y atacó un cuartel militar. Fue replegado por el Ejército Mexicano pero desde entonces quedó claro que la fuerza de este movimiento sobrepasaba a las de guerrillas anteriores.
Cálculos oficiales estiman que cuenta con más de 50 mil integrantes y ocupa amplias franjas del estado donde apareció, pero ejerce influencia en colectivos y organizaciones de las demás entidades de la República. Además, mantiene una alianza estrecha con el Congreso Nacional Indígena, organización de carácter pacífico en el que participan comunidades de los 65 pueblos indígenas que sobreviven en México.
Se formó en 1983, como parte de las Fuerzas de Liberación Nacional, un movimiento guerrillero de la década de 1970 que casi es aniquilado en Nepantla, Estado de México, en febrero de 1974.
Hoy el EZLN, junto con el Congreso Nacional Indígena, tiene en marcha consultas para elegir a una candidata indígena a la Presidencia de la República que contienda en las elecciones de 2018.
Según el documento, entre los objetivos actuales del EZLN es “conservar presencia territorial y reclutar nuevos integrantes”; además promover en toda la república la autonomía, principalmente indígena.
Entre las “capacidades” específicas para enfrentar al EZLN, en el documento se destaca el “establecimiento de la Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México”. Y recomienda echar a andar la “regularización” de la tenencia de la tierra en la zona de esta guerrilla.
“El EZLN es una organización político militar que no ha entregado sus armas y que las mantiene ahí, como dijo el subcomandante Moisés, como un instrumento más, como se tiene el azadón o como se tiene un hacha; este tipo de planteamientos que hacen hoy los zapatistas de reivindicar sus formas de autogobierno, sus formas de defesa colectiva, de rotación de los cargos; todo lo que representan los procesos autonómicos. Y representan un planteamiento que no solamente es para el mundo indígena”, a decir de López y Rivas.
Sobre la candidatura a la Presidencia de la República que impulsará el EZLN y el Congreso Nacional Indígena, dice: “No podemos desechar nada; no podemos desechar ni vías como una defensa armada, ni vías como los cambios a través de vías electorales que hagan una ruptura”.
EPR, permanencia
Según la Agenda Nacional de Riesgos, en su versión 2013, el EPR –en realidad PDPR-EPR– “conserva” su “capacidad operativa”. Sin embargo, ha optado, en estos momentos por “la vía política”.
Señala que la estrategia de la guerrilla decana del movimiento armado en México es “penetrar movimientos sociales a fin de radicalizarlos”, así como “generar conflictos comunitarios que puedan escalar”.
El EPR se asume como la organización decana del movimiento guerrillero en México. Surgió en Oaxaca en 1965 como Unión del Pueblo. Luego se convirtió en el Partido Revolucionario Clandestino Unión del Pueblo (PROCUP). Y a mediados de la década de 1980 integró a algunos de los cuadros sobrevivientes del Partido de los Pobres (PDLP), de Lucio Cabañas. Por ello cambió su nombre al del PROCUP-PDLP.
Más tarde, a principios de la década de 1990 se renombró como PDRP-EPR. Irrumpió en Guerrero el 28 de junio de 1996, en el vado de Aguas Blancas, justo en el lugar y un año después de que fueran masacrados campesinos inermes que luchaban por mejorar sus condiciones de vida.
Es conocida su capacidad militar, sobre todo en materia de manejo de explosivos. Desde que se llamaba Unión del Pueblo utilizó la colocación y detonación de bombas como una herramienta precisa de su “crítica armada”.
Es el movimiento armado con los desaparecidos políticos más recientes. Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez –este último parte de la dirigencia– fueron detenidos desaparecidos en la ciudad de Oaxaca el 25 de mayo de 2007 en el contexto de las protestas de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. Fueron secuestrados por policías estatales y militares. Desde entonces se desconoce su paradero. El EPR inició entonces una serie de acciones de hostigamiento contra el Estado mexicano que incluyeron la detonación precisa de explosivos en ductos de Petróleos Mexicanos.
Entre las “capacidades” que destacan los organismos de inteligencia contra el EPR cuenta el “expediente penal” contra la guerrilla. Detalla que cuenta con 21 órdenes de aprehensión contra el mismo número de integrantes.
TDR, capacidad de fuego
Según el documento, TDR también “conserva su capacidad de realizar acciones violentas de alto impacto”.
Este grupo armado se escindió del EPR a mediados de la década de 1990. Cuenta con capacidad de fuego similar a la de esa guerrilla. Las afinidades son incluso ideológicas pero rompieron con la dirección del EPR por motivos políticos y “tácticos”.
Una de las características de este grupo armado es que su llamado tribunal revolucionario ha condenado a muerte a los perpetradores de la masacre de Aguas Blancas. Ha elaborado una lista de los funcionarios involucrados y ha ordenado a sus efectivos ejecutarlos en cuanto les sea posible.
ERPI: ¿el declive?
Según los organismos de seguridad, la guerrilla que se ha visto más golpeada es la del ERPI. Contralínea documentó que hasta antes de 2012, era la formación más numerosa después del EZLN. Luego de los golpes que recibió con la detención de su dirigencia en 2008 y el asesinato del líder de su columna más aguerrida, el comandante Ramiro, hoy viene en declive.
El documento señala que el ERPI “se encuentra fragmentado”. Incluso, dice que algunas de sus células se han vinculado a la delincuencia organizada. Esto en las regiones guerrerenses de la Montaña y la Costa Chica. En el documento se les acusa a algunos excombatientes de este movimiento de dar cobertura a “secuestros, robos y siembra de enervantes”.
Agrega que, por otra parte, “la dispersión que enfrenta el ERPI en Guerrero ha propiciado el impulso de nuevas expresiones armadas”.
Asimismo, otras células del ERPI que no mantienen relaciones con la delincuencia organizada “se insertan en conflictos con la expectativa de generar situaciones de inestabilidad”. Señala concretamente, sin pruebas, que esta organización busca insertarse en las policías comunitarias y en las oposiciones a las reformas estructurales, proyectos de infraestructura y agrarios.
El diálogo, el camino
El gobierno debería trabajar e restablecer la confianza ciudadana en el Estado y el sistema antes de elegir la vía de la represión ante los grupos armados, considera Daniel Zizumbo-Colunga.
Explica que el país “muchas veces sí hay presencia de las autoridades, pero hay una sensación muy deteriorada en la población de que los procedimienos son justos, que la justicia es igualitaria. La gente no percibe que la ley se aplica tanto a ricos como a pobres, que se aplica de manera consistente y de manera justa”.
Por ello, Zizumbo-Colunga considera que más que mostrar una mano dura, sobre todo a los grupos de autodefensa, el Estado tiene que luchar para solucionar el problema de la falta de justicia y los vacíos del Estado.
“En la medida en que la ley se aplique tanto a ricos como a pobres, la gente va a tener más confianza en el sistema de justicia y van a empezar a delegar otra vez esa labor a las autoridades. Mientras el gobierno siga reprimiendo a los pobres y siga mostrando una mano dura contra estos movimientos y los políticos que delinquen sigan libres, sigan sucediendo casos de gente rica que violan y matan y salen libres, pues la gente va a seguir percibiendo que el sistema de justicia está arreglado”, señala Zizumbo.
Por su parte, López y Rivas sentencia: “Los movimientos armados no cesan porque no hay garantías de nada: de justicia, de democracia, de una vida digna; el país está hecho un desastre en lo que toca a la economía; las instituciones han perdido toda legitimidad, si es que alguna vez la han tenido; no hay credibilidad en ninguno de los tres poderes; es lógico que haya movimientos armados”.
(Tomado de http://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/index.php/2016/10/23/en-formacion-nuevo-movimiento-guerrillero/ )
En México se organiza una nueva guerrilla. Los organismos de seguridad nacional buscan la manera de impedir que reciba el apoyo de comunidades urbanas y campesinas. La nueva formación se suma a las que ya luchan con las armas por la caída del régimen: EZLN, EPR, TDR y ERPI
por Zósimo Camacho
En la Agenda Nacional de Riesgos, los organismos encargados de la seguridad y defensa nacionales advierten de la formación de una nueva estructura guerrillera, con algunos exintegrantes de otros movimientos armados pero, sobre todo, con nuevas generaciones de combatientes.
El documento –de carácter confidencial, bajo custodia del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen)– señala como uno de los “escenarios de riesgo” la irrupción de “nuevas expresiones” de lucha armada.
Advierte puntualmente del “surgimiento de una nueva expresión subversiva”. Según las versiones 2013, 2014 y 2015 de la Agenda Nacional de Riesgos –a las cuales Contralínea tuvo acceso–, la nueva organización está integrada por “cuadros históricos” de varias organizaciones vigentes “y nuevas generaciones de militantes de mayor radicalidad de lucha”.
La Agenda Nacional de Riesgos es un documento de carácter confidencial elaborado anualmente por el Cisen –organismo descentralizado de la Secretaría de Gobernación (Segob) encargado de los servicios de inteligencia civil del Estado mexicano–, con información de las demás dependencias responsables de la seguridad y defensa nacionales, principalmente las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y de Marina (Semar).
Los movimientos subversivos se mantienen dentro de las 10 principales “amenazas” a la seguridad nacional que reconoce el Estado mexicano. Llegaron a significar en 2013 la quinta más importante, pero desde finales de 2015 ocupan el lugar décimo en las prioridades de los encargados de los servicios de inteligencia civil y militar.
Vigencia de la lucha armada
El propio documento reconoce que en amplias regiones del país predominan “los factores” que favorecen la subversión: “asilamiento físico, ineficacia de las políticas públicas, corrupción y alto nivel de marginación”.
Ante ello, la vía armada es hoy una opción “lógica y teórica”, señala Gilberto López y Rivas. El doctor en antropología por la Universidad de Utah e investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señala que a la cerrazón de los espacios de participación política, por fraudes electorales, se suma “el mundo de la impunidad total, donde los delitos no se persiguen, no se obtiene justicia para ninguno de los grandes crímenes”.
El de la impunidad que se vive en México es uno de los factores que también destaca Daniel Zizumbo-Colunga, doctor en filosofía por la Universidad de Vanderbilt. Entre más casos que hagan ver a la justicia como comprada por los políticos o las clases adineradas, mayores serán las posibilidades de que las personas consideren el uso de las armas como una vía para defenderse y obtener justicia. “Aunque no necesariamente estos grupos se conviertan en guerrillas con reivindicaciones antiestatales”, aclara el experto en autodefensas y policías comunitarias.
López y Rivas, por su parte, señala que así como las grandes masacres de las décadas de 1950 y 1960, que quedaron en la impunidad, dieron origen a las luchas de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas, también se está mandando un mensaje a los desposeídos de que no es posible caminar por la vía electoral. Agrega que ninguna de las autoridades electorales funciona para detener los fraudes que se ponen en marcha con cada elección.
“Y cuando uno analiza los factores que llevaron a muchos jóvenes a levantarse en armas y recurrir a un recurso tan extremo como la lucha armada, se da uno cuenta que estos factores permanecen hoy, incluso algunos más agudizados. Por ello uno puede concluir que la lucha armada es tan vigente hoy como ayer”, explica López y Rivas.
Coincide con Daniel Zizumbo en que, ante la incapacidad o criminalidad del Estado, muchos de los grupos que han aparecido recientemente son de autodefensa armada, independientemente de que quieran cambiar el régimen o sólo defenderse de la violencia del Estado o de la criminalidad.
Se pregunta: “¿Qué hacer ante una circunstancia donde el Estado, por omisión o comisión, se convierte en un cómplice de la impunidad, de la criminalidad, de la delincuencia; en donde no se puede garantizar la justicia porque el 90 por ciento de los delitos no se investiga siquiera?
Daniel Zizumbo-Colunga explica los tres grandes grupos de causas que generan movimientos armados: “la inseguridad; las comunidades fuertes llenando los vacíos del Estado y, finalmente, la erosión del sistema democrático mexicano”.
Abunda en que “tenemos un sistema muy mal diseñado, y no sólo me refiero a la corrupción. Estamos viendo en muchos lugares una erosión del sentimiento de representación de la gente. Muchas de las guerrillas emergen por un sentimiento de la gente de no ser representada y de un desencanto con la democracia. La gente empieza a sentir que los partidos políticos no la representa y el sistema democrático no es el mejor. Intentan buscar un cambio”.
Si el crimen toca a la puerta de las familias y las comunidades y, además, ve que el sistema “democrático” no funciona, “muchas de las policías comunitarias pueden surgir no solamente para llenar el hueco del Estado, sino para oponerse a ese Estado y democracia que no funcionan”.
Por ello, una de las principales acciones de contrainsurgencia, según reconoce la Agenda Nacional de Riesgos, es el uso de los programas asistenciales. Así, entre las “capacidades” del Estado frente a la guerrilla anota la “aplicación de programas federales y estatales de beneficio social en zonas con presencia de grupos subversivos”.
Así, el documento recomienda “profundizar estrategias en los municipios que registran promedios superiores en cada uno de los factores predominantes asociados a la subversión”, incluso en aquellas zonas donde aún no hay presencia de grupos guerrilleros. “En este universo, los programas sociales tendrán mayor efecto preventivo”.
Abunda la Agenda Nacional de Riesgos en “focalizar algunas acciones de política social con fines preventivos, en la población de municipios que por sus características socioeconómicas sean idóneos para la cooptación de nuevas bases sociales”.
Como en el caso de la lucha del Estado contra el anarquismo (Contralínea 510), en el documento se recomienda el “relanzamiento de grupos operativos al interior del Cisen enfocados a objetivos específicos”.
Señala que los principales “problemas de gobernabilidad” asociados a movimientos subversivos se encuentran en regiones de Chiapas, Guerrero, Michoacán, Morelos y Oaxaca. Incluso, apunta que en estas amplias zonas del país, las guerrillas “operan endémicamente”.
Entre las vulnerabilidades del Estado mexicano frente a la “amenaza” subversiva, destacan los “problemas de coordinación entre autoridades federales y estatales” para atacar a los grupos guerrilleros.
Otras de las “vulnerabilidades” del Estado, según la Agenda Nacional de Riesgos, son las “demandas ante instancias internacionales sobre presuntas violaciones a derechos humanos”.
Entre las capacidades para enfrentar a los movimientos guerrilleros, los organismos de inteligencia señalan que cuentan –como en el caso de los anarquistas insurreccionalistas (Contralínea 510)– con “trabajo de inteligencia interinstitucional” que involucra a las secretarías de Gobernación, de la Defensa Nacional y de Marina.
También se han instalado “mesas de coordinación con los procuradores de los estados de Chiapas, Michoacán, Morelos y Oaxaca para atender integralmente estos temas”.
Los movimientos armados
De manera pública, el Cisen reconoce la existencia de sólo tres movimientos armados: el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejército Popular Revolucionario (PDPR-EPR) y el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI).
Lo anterior, según el documento Cronología de los grupos armados activos que el organismo desconcentrado de la Secretaría de Gobernación (Segob) entregó a Contralínea en días pasados. El texto es parte de la respuesta a la solicitud de información 0410000005116 presentada por este medio de comunicación a través de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública.
Sin embargo, en la Agenda Nacional de Riesgos se revela que el Estado mexicano también sigue de cerca otra expresión guerrillera: la Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo (TDR-EP).
El Centro de Documentación de los Movimientos Armados (Cedema) lleva el registro de 50 formaciones guerrilleras en México. Muchas de ellas sólo son membretes o son comandos o brigadas de organizaciones más grandes. De otras sólo se conocen sus esporádicos comunicados sin que hayan llegado a realizar alguna acción “revolucionaria” de carácter violento. Algunas más aparecieron y dejaron de existir sin siquiera haber concretado algún hecho armado.
Para los organismos de seguridad nacional –según la Agenda Nacional de Riesgos– sólo son cinco organizaciones con estructura y capacidad real para desafiar al Estado mexicano: las cuatro citadas y la nueva agrupación que no ha emitido aún comunicado alguno ni ha reivindicado hasta el momento alguna acción “revolucionaria”.
De las cuatro guerrillas activas que “preocupan” a los organismos de inteligencia, tanto civil como militar, una (el EZLN) cuenta con bases que se cuentan por miles y simpatizantes en todas las entidades de la República. Las otras tres son resultado de la “diáspora” eperrista o “depuración”, como señala la dirección del actual EPR. Varían en sus niveles de aceptación, pero todas sus expresiones son de carácter clandestino. Cuentan con organizaciones populares (o “de masas”) pero éstas no se reivindican públicamente como parte civil del movimiento armado.
EZLN, reposicionamiento
En el horizonte, advierte la Agenda Nacional de Riesgos, un “reposicionamiento del EZLN”. Señala que la nueva iniciativa política de esta organización “buscará que las redes de apoyo zapatistas repliquen el modelo de autonomía en diversas zonas del país”.
Se trata del movimiento armado al que mayores páginas le dedica el documento. Para los autores de la Agenda, el EZLN se encuentra “aislado políticamente”, pero puede salir de esta situación en cualquier momento. Destaca que los zapatistas mantienen “disputas” por tierras con “grupos desafectos y exzapatistas”. Lo anterior genera que en Chiapas se viva de manera permanente en conflicto social.
Señala que los conflictos están focalizados en Chenalhó, Chilón, Ocosingo, Sabanilla, San Cristóbal de las Casas y Tumbalá. Destaca que algunos de estos conflictos focalizados han sido retomados por “grupos nacionales e internacionales para denunciar acciones de hostigamiento contra comunidades zapatistas”.
EL EZLN irrumpió en Chiapas el 1 de enero de 1994, justo cuando entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Esa fecha tomó siete cabeceras municipales chiapanecas y atacó un cuartel militar. Fue replegado por el Ejército Mexicano pero desde entonces quedó claro que la fuerza de este movimiento sobrepasaba a las de guerrillas anteriores.
Cálculos oficiales estiman que cuenta con más de 50 mil integrantes y ocupa amplias franjas del estado donde apareció, pero ejerce influencia en colectivos y organizaciones de las demás entidades de la República. Además, mantiene una alianza estrecha con el Congreso Nacional Indígena, organización de carácter pacífico en el que participan comunidades de los 65 pueblos indígenas que sobreviven en México.
Se formó en 1983, como parte de las Fuerzas de Liberación Nacional, un movimiento guerrillero de la década de 1970 que casi es aniquilado en Nepantla, Estado de México, en febrero de 1974.
Hoy el EZLN, junto con el Congreso Nacional Indígena, tiene en marcha consultas para elegir a una candidata indígena a la Presidencia de la República que contienda en las elecciones de 2018.
Según el documento, entre los objetivos actuales del EZLN es “conservar presencia territorial y reclutar nuevos integrantes”; además promover en toda la república la autonomía, principalmente indígena.
Entre las “capacidades” específicas para enfrentar al EZLN, en el documento se destaca el “establecimiento de la Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México”. Y recomienda echar a andar la “regularización” de la tenencia de la tierra en la zona de esta guerrilla.
“El EZLN es una organización político militar que no ha entregado sus armas y que las mantiene ahí, como dijo el subcomandante Moisés, como un instrumento más, como se tiene el azadón o como se tiene un hacha; este tipo de planteamientos que hacen hoy los zapatistas de reivindicar sus formas de autogobierno, sus formas de defesa colectiva, de rotación de los cargos; todo lo que representan los procesos autonómicos. Y representan un planteamiento que no solamente es para el mundo indígena”, a decir de López y Rivas.
Sobre la candidatura a la Presidencia de la República que impulsará el EZLN y el Congreso Nacional Indígena, dice: “No podemos desechar nada; no podemos desechar ni vías como una defensa armada, ni vías como los cambios a través de vías electorales que hagan una ruptura”.
EPR, permanencia
Según la Agenda Nacional de Riesgos, en su versión 2013, el EPR –en realidad PDPR-EPR– “conserva” su “capacidad operativa”. Sin embargo, ha optado, en estos momentos por “la vía política”.
Señala que la estrategia de la guerrilla decana del movimiento armado en México es “penetrar movimientos sociales a fin de radicalizarlos”, así como “generar conflictos comunitarios que puedan escalar”.
El EPR se asume como la organización decana del movimiento guerrillero en México. Surgió en Oaxaca en 1965 como Unión del Pueblo. Luego se convirtió en el Partido Revolucionario Clandestino Unión del Pueblo (PROCUP). Y a mediados de la década de 1980 integró a algunos de los cuadros sobrevivientes del Partido de los Pobres (PDLP), de Lucio Cabañas. Por ello cambió su nombre al del PROCUP-PDLP.
Más tarde, a principios de la década de 1990 se renombró como PDRP-EPR. Irrumpió en Guerrero el 28 de junio de 1996, en el vado de Aguas Blancas, justo en el lugar y un año después de que fueran masacrados campesinos inermes que luchaban por mejorar sus condiciones de vida.
Es conocida su capacidad militar, sobre todo en materia de manejo de explosivos. Desde que se llamaba Unión del Pueblo utilizó la colocación y detonación de bombas como una herramienta precisa de su “crítica armada”.
Es el movimiento armado con los desaparecidos políticos más recientes. Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez –este último parte de la dirigencia– fueron detenidos desaparecidos en la ciudad de Oaxaca el 25 de mayo de 2007 en el contexto de las protestas de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca. Fueron secuestrados por policías estatales y militares. Desde entonces se desconoce su paradero. El EPR inició entonces una serie de acciones de hostigamiento contra el Estado mexicano que incluyeron la detonación precisa de explosivos en ductos de Petróleos Mexicanos.
Entre las “capacidades” que destacan los organismos de inteligencia contra el EPR cuenta el “expediente penal” contra la guerrilla. Detalla que cuenta con 21 órdenes de aprehensión contra el mismo número de integrantes.
TDR, capacidad de fuego
Según el documento, TDR también “conserva su capacidad de realizar acciones violentas de alto impacto”.
Este grupo armado se escindió del EPR a mediados de la década de 1990. Cuenta con capacidad de fuego similar a la de esa guerrilla. Las afinidades son incluso ideológicas pero rompieron con la dirección del EPR por motivos políticos y “tácticos”.
Una de las características de este grupo armado es que su llamado tribunal revolucionario ha condenado a muerte a los perpetradores de la masacre de Aguas Blancas. Ha elaborado una lista de los funcionarios involucrados y ha ordenado a sus efectivos ejecutarlos en cuanto les sea posible.
ERPI: ¿el declive?
Según los organismos de seguridad, la guerrilla que se ha visto más golpeada es la del ERPI. Contralínea documentó que hasta antes de 2012, era la formación más numerosa después del EZLN. Luego de los golpes que recibió con la detención de su dirigencia en 2008 y el asesinato del líder de su columna más aguerrida, el comandante Ramiro, hoy viene en declive.
El documento señala que el ERPI “se encuentra fragmentado”. Incluso, dice que algunas de sus células se han vinculado a la delincuencia organizada. Esto en las regiones guerrerenses de la Montaña y la Costa Chica. En el documento se les acusa a algunos excombatientes de este movimiento de dar cobertura a “secuestros, robos y siembra de enervantes”.
Agrega que, por otra parte, “la dispersión que enfrenta el ERPI en Guerrero ha propiciado el impulso de nuevas expresiones armadas”.
Asimismo, otras células del ERPI que no mantienen relaciones con la delincuencia organizada “se insertan en conflictos con la expectativa de generar situaciones de inestabilidad”. Señala concretamente, sin pruebas, que esta organización busca insertarse en las policías comunitarias y en las oposiciones a las reformas estructurales, proyectos de infraestructura y agrarios.
El diálogo, el camino
El gobierno debería trabajar e restablecer la confianza ciudadana en el Estado y el sistema antes de elegir la vía de la represión ante los grupos armados, considera Daniel Zizumbo-Colunga.
Explica que el país “muchas veces sí hay presencia de las autoridades, pero hay una sensación muy deteriorada en la población de que los procedimienos son justos, que la justicia es igualitaria. La gente no percibe que la ley se aplica tanto a ricos como a pobres, que se aplica de manera consistente y de manera justa”.
Por ello, Zizumbo-Colunga considera que más que mostrar una mano dura, sobre todo a los grupos de autodefensa, el Estado tiene que luchar para solucionar el problema de la falta de justicia y los vacíos del Estado.
“En la medida en que la ley se aplique tanto a ricos como a pobres, la gente va a tener más confianza en el sistema de justicia y van a empezar a delegar otra vez esa labor a las autoridades. Mientras el gobierno siga reprimiendo a los pobres y siga mostrando una mano dura contra estos movimientos y los políticos que delinquen sigan libres, sigan sucediendo casos de gente rica que violan y matan y salen libres, pues la gente va a seguir percibiendo que el sistema de justicia está arreglado”, señala Zizumbo.
Por su parte, López y Rivas sentencia: “Los movimientos armados no cesan porque no hay garantías de nada: de justicia, de democracia, de una vida digna; el país está hecho un desastre en lo que toca a la economía; las instituciones han perdido toda legitimidad, si es que alguna vez la han tenido; no hay credibilidad en ninguno de los tres poderes; es lógico que haya movimientos armados”.
(Tomado de http://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/index.php/2016/10/23/en-formacion-nuevo-movimiento-guerrillero/ )
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